El sábado 14 de febrero, cruzamos con mi señora Any, por la frontera, paso “Dorotea” desde allí el trayecto es corto aprox. 30 min. el camino está en buen estado, el paisaje que vamos observando es hermoso, bosque y montañas. El clima que nos toco es agradable, algo de calor, algunas nubes, no se siente viento intenso, dejando apreciar los colores del cielo, montañas y al fondo los fiordos.
También apenas avanzamos unos km. Del lado chileno se
observa la ciudad de Puerto Natales, tomamos la ruta que nos lleva a las cuevas
y en un momento vemos un avión, de gran tamaño a la vista parecía estar en el
medio del campo y a su espalda las montañas, comienza a carretear y despega de
la pista del aeropuerto que se encuentra emplazado en esa zona.
Mas adelante tomamos una ruta que empalma y ya podemos
observar una formación rocosa que llama la atención, la cual le sacos algunas
fotos, siendo esta la silla del Diablo.
Centro de visitantes donde se encuentra un pequeño
museo y cobran la entrada.
Los primeros habitantes de Ultima Esperanza disponían
de tecnologías especificas adaptadas a los recursos con que contaban.
Luego de avanzar llegamos al Centro de Visitantes,
donde hay baños públicos, un pequeño museo que exhibe restos óseos encontrados
en las cuevas y raspadores y utensilios de piedra que fabricaron los habitantes
de esta zona. También un negocio con recuerdos, bebidas y algo para comer
(sándwich, galletas etc.).
Abonamos la entrada que solo puede efectuarse con
tarjetas de débito o crédito, el valor $
44.360,80, pesos argentinos para dos adultos, los visitantes del país pagan
aproximadamente el 50 % de ese valor.
Mirador de la Megafauna.
Al ir aproximándonos vamos tomando dimensión del tamaño
de la cueva donde se encontraron los restos del milodón, es de 200 mts. de profundidad,
80 mts. de ancho y 30 mtrs. de altura, realmente impresionante.
El sendero con barandas de madera termina en una especie de balcón, mirador en forma de media luna donde hay carteles que información y la replica de un milodón adulto erguido. Es el animal extinto que esta presente en la mayor cantidad de sitios excavados del área.

El Mylodon darwini era un gran mamífero que vivió en
esta zona entre los 14.500 y 10.000 años atrás. Antiguo pariente del perezoso
actual, se desplazaba en cuatro patas, media alrededor de 2 metros de cabeza a
cola, pesaba cerca de una tonelada y estaba cubierto de un pelaje largo y grueso.
El milodón era un herbívoro de hábitos lentos, pero podía ser un temible
contrincante para depredadores como grandes félidos, dado por su tamaño,
poderosas garras y pequeños huesecillos que tenia incrustados en la piel,
vestigios de una antigua coraza protectora como la de los armadillos.
Hay zonas de la caverna que se ven como varios pozos, estos son excavaciones que realizaron arqueólogos e investigadores y donde encontraron restos y objetos, pero algunos de estos los realizaron saqueadores buscando vender los objetos encontrados.
Debajo de algunas de las filtraciones crecieron helechos
y musgos saque algunas fotos, cueva grande.
Se puede llegar bastante adentro de la cueva, pero el
resto del recorrido esta clausurado porque ocurrieron desprendimientos de
estalactitas y por el peligro que esto representa.
En el techo se observan muchas estalactitas
formaciones minerales, generalmente de calcita, que cuelgan del techo de cuevas
y cavernas, creciendo hacia abajo. Se originan durante miles de años por la
deposición lenta de minerales contenidos en el agua que se filtra, a menudo
formando estructuras cónicas e irregulares.
En un tramo antes de ingresar al mirador, hay un
sendero que se desvía que tiene como baranda un cable de acero y varios postes metálicos,
el suelo es el de la cueva y en algunos tramos con las piedras del lugar los
utilizaron como adoquines y para hacer escalones de una escalera.
Se observa formaciones de estalagmitas que crecen desde el suelo hacia arriba por la precipitación de carbonato cálcico a partir de gotas de agua que caen del techo acumulándose en el suelo.
Fuchsia magellanica- “chil-co” en mapudungun,
significa “el que nace cerca del agua”, ya que suele encontrase cerca de lagos
y ríos nativo de la Patagonia de Chile y Argentina.
Cueva del medio.
Principal refugio de los hombres, este sitio de 13.000
años de antigüedad, es uno de los mas importantes de Sudamérica, pues se
encontraron evidencias arqueológicas de las primeras ocupaciones humanas en la
Patagonia. Con anterioridad estas cavernas igual fueron ocupadas por milodones,
panteras, tigres dientes de sable, zorros, caballos y diversas especies de
camélidos.
Los indicadores de dichas ocupaciones humanas son
abundantes artefactos de piedra que incluyen puntas cola de pescado, varios
fogones y restos de fauna extinta que se remontan a 11.000 años atrás. La
evidencia arqueológica indica que todos los camélidos como caballos, eran
presas preferidas por los humanos.
Los humanos
también ocuparon estas cuevas después de la desaparición de la megafauna. Las
evidencias arqueológicas sugieren que el guanaco era el principal recurso de
estos grupos de cazadores recolectores.
Túnel.
Cueva chica:
A pesar de ser un sitio conocido desde hace muchos
años, la cueva chica no había sido excavada por arqueólogos hasta el año 2010,
cuando se recuperaron restos de fauna extinta de especies tales como milodón,
pantera patagónica y lama gracilis (camélido extinto).
En el interior, destacan los hallazgos de restos de
panteras, un felino pariente del jaguar actual que llegaba a pesar 170 kg. y
media un metro hasta los hombros. También se encontraron restos de un individuo
juvenil, muy pequeño de milodón con abundantes marcas de dientes de carnívoros.
Esto apunta a que la cueva chica fue utilizada como
madriguera principalmente por panteras, las que trasladaron aquí partes de sus
presas. La cronología máxima de 15.000 años para este sitio lo transforma en el
mas antiguo conocido hasta el momento para el cerro Benítez. Sin embargo, las
escasas evidencias relacionadas con ocupaciones humanas parecen estar
restringidas a los últimos 5.000 años.
Esta enorme piedra es conocida como la Silla del
Diablo, ya que en tiempos ancestrales aquí aparecía el demonio a quienes lo venían
a buscar.
Hasta el día de hoy se dice que su rostro esta tallado
en algún lugar de la formación rocosa.
Silla del Diablo.
Este bloque de piedra es de la misma formación geológica
que el cerro Benítez.
Su disposición y forma se debe a que por su dureza resistió
al avance de los glaciares que erosionaron sus costados y todo el terreno que
se extiende desde aquí hasta dicho cerro.



































































No hay comentarios:
Publicar un comentario